sábado, 15 de mayo de 2010

Influencia del color en los niños

Los colores son para todos estímulos visuales que pueden afectar a nuestro organismo, a nuestro estado de ánimo y a nuestra percepción del entorno. Debemos conocer la psicología del color para poner a nuestro servicio toda una gama cromática que nos ayudará a ver la vida de una manera más positiva.

Veamos como están afectando los colores a nuestros niños:

Rojo: Les aporta energía y vitalidad, es un aliado perfecto contra la depresión. Si lo que buscamos es fomentar la acción de un niño este color es ideal para sus juguetes, su ropa e incluso para una habitación de juegos. Sin embargo debemos evitarlo en la medida de lo posible en niños hiperactivos ya que estaremos incrementando su circulación y presión arterial. Tampoco es recomendable en ambientes dedicados al estudio y la concentración ya que distrae demasiado.


Naranja: Este color en sus tonos más suaves aporta calidez y confort, estimulan el apetito y son muy positivos para fomentar la comunicación. El naranja es resultado de la mezcla entre el rojo y el amarillo y por tanto combina alegría y energía propiedades de ambos colores. Si nos decidimos por un color naranja intenso debemos saber que es ideal para dar entusiasmo y alegría a los más pequeños, si lo combinamos con colores neutro sería un color perfecto para una habitación de juegos.

Amarillo: Es estimulante, activa la mente y es por ello muy recomendado para niños distraídos y que se desconcentran con facilidad. Es ideal para ambientar zonas de estudio y lectura. Si lo que queremos es promover la actividad intelectual este color es lo que necesitamos. En sus tonalidades más fuertes aporta además optimismo y energía.

Azul: Es un color frío y que por tanto nos ayudará a calmar y tranquilizar a nuestros niños. Es un color que transmite serenidad y paz por lo que es muy recomendado para habitaciones y entornos en los que se busca el descanso. Tiene casi un poder sedante y lleva al sueño fácilmente sobre todo en sus tonalidades más pastel.

Verde: El efecto del color verde es también relajante y calmante. Es sinónimo para nuestra cultura de armonía y tranquilidad. El sistema nervioso de mayores y niños cae rendido ante este color sobre todo en tonos medios.

Aunque las propiedades de los colores no están en ellos mismos sino en la herencia cultural de los mismo, es interesante conocerlos para sacar el máximo provecho de todos ellos en nuestro entorno.